
Anilina.
Es una de las más finas al tacto, lo cuál la hace una de las de mayor cuidado.
Este acabado se logra cuando el color de anilina penetra por el poro, teniendo como ventaja que no cambia la superficie ni la tapa.
Las variantes del color son inevitables, ya que cada piel mantiene su estructura particular.
Pero para satisfacción suya la piel conserva las huellas heredadas por la naturaleza y la vida del animal como: pliegues de ensanche, picaduras de insectos, etc.


